1. Falta de marketing online
El marketing online se ha convertido en un factor totalmente necesario para cualquier empresa: si tu compañía no está en Internet sencillamente no existe. Lo mejor para ello es hacer una página web cuidada y sencilla que mantengas de manera constante. Además también es muy buena la presencia en las distintas redes sociales de forma activa.

2. Nula capacidad de adaptación
Otro de los motivos del mal funcionamiento de una pequeña empresa es la falta de adaptación al mercado o a la competencia. Si tu negocio no funciona tal y como está y se mantiene estático sin reaccionar a lo que sucede, ¿cómo va a remontar? Fíjate en lo que demanda la gente y adáptate al cliente.

3. No escuchar a los clientes
Obviamente para que un pequeño negocio funcione tienes que ser totalmente consciente de qué es lo que quiere el cliente, qué le gusta y qué no, y trabajar conforme a ello. Ignorar las malas críticas de los clientes (aunque sólo sea uno) puede costarte el negocio.

4. Esfuerzos escasos
Tienes que esforzarte diariamente para que tu negocio salga adelante. Mucha gente emprende como alternativa o hobbie, cuando realmente hay que dedicarle muchísimo tiempo y sacrificio diario. Si no perseveras y te esfuerzas, es normal que tu negocio vaya cuesta abajo.

5. No tener buenos empleados en plantilla
Otra razón puede ser que no tienes a los empleados correctos trabajando contigo. Busca siempre personas que ayuden y empujen el negocio, no que lo hundan con su falta de ganas o energía, con un mal ambiente en la empresa o con un “mal trato” al cliente. Un pequeño negocio tiene pocos empleados, así que deben ser los mejores.