1. Muestra un tono cálido y cercano
Intenta dirigirte a tu cliente generando un ambiente de confianza y cercanía. El tono de la conversación es determinante para hacerlo sentir cómodo. No levantes la voz y enfatiza las palabras más importantes.

2. Háblales con una sonrisa
A través de la sonrisa podrás transmitir jovialidad, optimismo, seguridad y amabilidad, entre otras cosas. El cliente busca en ti una persona agradable con la que intentar satisfacer sus intereses. Tu cara le trasmitirá lo que busca si le hablas con una sonrisa.

3. Pon facilidades sin compromiso
Un proceso engorroso y difícil de llegar hará retroceder pasos al cliente. Por ello, es imprescindible que evites los problemas y ofrezcas un único itinerario de actuación. La simplicidad para adquirir un producto te beneficiará.

4. Hazlos sentir especiales
Un cliente quiere que la atención que reciba sea única y esté enfocada a su persona. En cada caso tendrás que actuar de forma diferente pero siempre tienes que intentar destacar los puntos fuertes del producto y garantizar sus resultados.

5. Ten una conversación amena
No dejes que haya espacios donde el silencio se haga con el control. Tú eres quien tiene que tener la iniciativa y mantener siempre una conversación fluida. Puedes hacer preguntas para enfocar mejor el mensaje que quieres transmitir.

6. Ofrece los productos a su medida
Cada persona busca algo diferente y tú tienes que tener la capacidad para saber qué es y ofrecérselo. Escucha con atención cuando habla y busca el producto más adecuado para cada uno de ellos. Entenderán que has sabido captar lo que buscan y volverán.

7. Ábrele las puertas de tu negocio
Si crees que el cliente no está convencido déjale tiempo para pensar. Es mejor no ejercer presión frente a una toma de decisión ya que eso, podría echar para atrás al cliente en futuras visitas. Muestra tu disponibilidad para recibirlo otro día.

8. Envía mensajes de interés
Las redes sociales son una gran herramienta con la que puedes trabajar para mantener el contacto con clientes potenciales. Interésate por saber qué les parece el producto que han adquirido de tu negocio. Tus clientes estarán contentos y te contarán su experiencia.

9. Rompe con la monotonía
Cuando todo parezca una rutina y tus clientes esperen que los recibas como siempre, da un giro y haz las cosas de manera diferente. Marcará la anécdota del día y crearás un momento divertido junto a tu cliente.

10. Agradece su visita siempre
Sin tus clientes, tu negocio no existiría. Si eres consciente de ello, expresar tu gratitud será fácil para ti y satisfactorio para tus clientes. Ellos han puesto una confianza en tu negocio que la debes hacer visible y, sobre todo, agradecer.