1. Transmite positividad
Ilusión, ganas, optimismo. Un buen jefe transmite todo eso y muchísimo más a sus empleados de tal forma que los contagia de ánimo y motivación.

2. Haz que formen parte
Si hay algún proyecto importante, cuenta con ellos y los involucra para que aporten sus ideas, expresen sus opiniones, sus inquietudes o sus deseos. Pueden aportar muchísimo a todo lo que está por venir.

3. Incentivos
Dar incentivos a los empleados que cumplen con creces con su trabajo también es una buena idea. De esta forma cada vez intentarán hacerlo mejor y con más ganas. ¡Los incentivos no tienen que ser económicos! Hay muchísimas formas de motivar a un buen trabajador.

4. Reconoce los esfuerzos
Cuando un empleado hace algo mal en seguida hay alguien que se lo recuerda una y otra vez. Pero, ¿y cuando sale airoso? Debe ser igual, así que reconoce los esfuerzos de tu equipo de trabajo y hazles saber que han hecho las cosas bien. Se sentirán valorados.

5. Escúchalos
No esporádicamente o cuando necesitas algo de ellos sino siempre. Debes dedicar parte de tu día a escuchar qué tienen que decir, a solucionar sus problemas, a responder a sus preguntas, etc., les motivará en su día a día.