1. Cambia la mentalidad
Muchos empleados se enfrentan a su trabajo diario como luchadores dispuestos a librar una batalla. Si ese es tu caso, “cambia el chip” cuanto antes. Enfréntate a las cosas con ganas, motivación y sí, ganas de luchar por conseguirlas, ¡pero sin hacer de ello una guerra! Aquí no hay vencedores ni vencidos, excepto tú, que puedes llegar a quedar exhausto.

2. Visualiza el éxito
Visualizar lo que quieres que pase puede ser de gran ayuda. Antes de enfrentarte al cierre de un acuerdo, a una reunión, a la visita a un cliente… párate un momento a pensar y visualizar en tu mente cómo vas a comportarte y qué quieres que ocurra. Te ayudará a afrontar con positivismo lo que está por venir y a reducir el estrés.

3. Inspira…
…expira. Una correcta respiración en momentos de nervios y saturación puede hacer que te relajes. Respira de una manera pausada, tranquila y consciente de cada respiración. Hazlo durante al menos un par de minutos y notarás como poco a poco el estrés desaparece.