1. Basarlo todo en las palabras
La comunicación es importante y utilizar las palabras adecuadas te ayudará a sumar puntos pero, no te quedes ahí. Analiza con profundidad e intenta poner ejemplos donde tu producto salga beneficiado. También puedes llevar muestras para que puedan comprobarlo por ellos mismos.

2. Compararse con otros productos
Si lo que estas intentando negociar tiene los suficientes ventajas como para impresionar a la otra persona, no necesitas ponerte a la altura de otros. Mencionar otros productos u compañías sólo te llevará a desviar la atención de lo que quieres transmitir y dará la sensación de que no tienes más garantías que ofrecer.

3. Dejar que se lo piensen
Tu misión es salir de esa sala con la negociación cerrada y tienes que poner todas tus habilidades en ello. Intenta mediante técnicas de persuasión que la otra persona tome una decisión en el momento y no deje la puerta abierta a otras posibilidades. Muéstrate contundente.

4. Ejercer demasiada presión
Pero cuidado, que intentes llegar a un acuerdo y dejarlo cerrado no significa que agobies a la otra persona con tus propuestas. Da una mala imagen y resta credibilidad. Hazlo de manera sutil y dejando espacio para escuchar cuál es su opinión. Nunca debes hacer efectiva la negociación si no está totalmente convencido. Saber decir no en el momento adecuado puede evitar momentos de tensión.

5. No escuchar qué quiere el cliente
Muchas veces, centras la reunión en tus intereses y en lo que quieres conseguir. Es recomendable que sepas qué es lo que busca la persona que tienes delante para reorientar tu mensaje y adecuarlo a sus necesidades. Tienes que hacerlo sentir el protagonista del encuentro para que la negociación sea fluida y se dé un clima de confianza entre las dos partes.

6. Presentar falta de seguridad
Por supuesto, todos los errores anteriores vienen determinados por la falta de seguridad y la incapacidad para mostrar el potencial que tienes. En una negociación hay que dar prioridad a la fortaleza y tener convencimiento en todos los argumentos que lleves a cabo. De esta forma, el curso de los acontecimientos se verá favorecido.