1. Extrovertidos
Les gusta colaborar, pedir consejo, los trabajos en grupo, las reuniones de compañeros. Para ellos lo mejor es que fomentes la colaboración, que propongas proyectos en grupo, y que hables directamente y cara a cara con ellos cualquier duda o problema que pueda llegar a surgirte.

2. Dinámicos
El polo opuesto del perfil pasivo. Siempre buscan ir un paso más allá de lo que les pides, les gusta proponer temas nuevos, dar su opinión, mejorar su trabajo… Dales trabajos en los que puedan lucirse y mucha libertad si quieres que exploten al máximo sus capacidades.

3. Introvertidos
Las personas introvertidas necesitan de su tiempo y espacio y muchas veces no pedirán ayuda a sus compañeros por timidez o vergüenza. Hay que darles cierta libertad y flexibilidad pero tendiéndoles una mano.

4. Pasivos
Los individuos pasivos son aquellos que se limitan a hacer exactamente lo que les manda su jefe. Ni más, ni menos. Si quieres tratar con ellos, debes mandarles tareas muy específicas, ser concreto, y no esperar más de lo que pueden dar por su carácter.

5. Creativos
Son todos esos trabajadores con buenas ideas, imaginación y creatividad. Debes darle su espacio y dejar que expresen todo lo que tienen dentro. No les coartes, ¡pueden ser de gran ayuda!