1. En cuanto sepas que esa persona tiene que ser despedida, y que tú eres el encargado de comunicárselo, no esperes mucho tiempo para hacer lo inevitable. La espera te puede generar ansiedad que te haga perder los nervios durante el acto.

2. Invita a esa persona a un lugar apartado del resto de trabajadores. Si puede ser en una oficina o sala de reuniones donde podáis estar sentados frente a frente, mucho mejor. Además, así evitarás que el resto de trabajadores se muestren inquietos al ver tal situación.

3. Explica detalladamente las razones por las que esa persona ya no va a formar parte de la empresa. Si ha sido culpa de algún error cometido por el trabajador, no le des muchas vueltas y evita hacerle sentir culpable.

4. Al final de la conversación, invita a esa persona a que haga las preguntas que considere necesarias. Y responde con sinceridad.

5. No te olvides de desear suerte a esa persona en un futuro. Aunque quizás no haya funcionado bien en la empresa, todo el mundo merece una segunda oportunidad.