1. Ten curiosidad y pregunta
El esfuerzo del físico alemán Albert Einstein lo situó inmediatamente entre los más eminentes científicos de Europa. Sigue siendo una figura mítica en nuestros días de la que siempre podemos aprender. Decía: “No te preocupes por lo que no puedes responder, y no trates de explicar lo que no se puede saber. La curiosidad es su propia razón. Trata de comprender un poco más cada día”. En una empresa entran en juego muchos intereses que no siempre van en consonancia con los nuestros.Es crucial que escuches la voz más importante de todas, tu voz interior. Así podrás innovar y ser más creativos.


2. Ten poder sobre ti mismo
El arte de Leonardo Da Vinci también ha servido de guía y de modelo a seguir. Frases como esta denotan su capacidad de superación y de trabajo incansable: “Uno no puede tener dominio menor o mayor que el dominio de uno mismo.” El tiempo es el recurso más valioso que tienes y no puedes desperdiciado en distracciones. De esta forma, potenciarás tus posibilidades y tus proyectos cogerán forma. Tu día a día tiene que estar marcado por los propósitos y el valor que demuestres para controlarlos.


3. Aprende siempre
“Dime y lo olvido. Enséñame y lo recuerdo. Hazlo y lo aprendo”. La afirmación del científico e inventor estadounidense Benjamín Franklin forma parte de la historia que mejor se puede aplicar a la actualidad. El conocimiento nunca tiene límites ni ocupa lugar. Por ello, como empresario o como persona, nunca debes de dejar aprender para crecer profesionalmente. No importa el éxito que hayas conseguido. Es un proceso del que nunca te arrepentirás y te ayudará a continuar por el buen camino.