Las vacaciones ya son agua pasada. Un espejismo que hasta el año que viene no volverás a disfrutar. Hay mucha gente que ve con auténtico terror la vuelta al trabajo. Es normal, tras largos días de descanso volver a trabajar es un proceso duro que cuesta mucho, tanto física como mentalmente.

Sin embargo, hay maneras de sobrellevarlo mejor y que no sea muy “cuesta arriba”. Un pensamiento positivo es fundamental para que no nos invada la sensación de tristeza. Precisamente para combatirlo y hacer de la vuelta algo agradable, Kiwi.com, el buscador de viaje especializado en conexiones de vuelos, ha establecido una serie de pautas para relajarse y disfrutar de la vuelta.

Pensar a corto plazo te ayuda porque, aunque nos gusta recordar los momentos vividos en vacaciones, es importante centrarse en el momento y no pensar en el próximo verano. Esto nos animará ya que es más cercano en el tiempo y hasta podemos pensar planes a corto plazo que nos ayudarán a que la semana sea más llevadera. También es importante que encuentres un equilibrio entre el trabajo y el tiempo que dediques al ocio. Está demostrado que volver después de un descanso produce estrés y bajón emocional, pero este se hará más soportable si lo alternamos con planes que nos ayuden a despejar la mente.

Dormir siempre es un buen aliado. Por todos es sabido que dormir mal o poco o comer de manera caótica nos pone de mal humor. Por ello, tener un buen descanso y mantener una dieta sana asegura una jornada mucho más llevadera. Pero, sin duda, la clave de comenzar bien la vuelta al trabajo está en no llevarte las tareas a casa. Si queremos mantener el descanso logrado durante las vacaciones, es importante dejar el trabajo en la oficina y no continuar en casa. El resto del día es tiempo libre para desconectar, al igual que hacíamos en vacaciones.