1.- Podría
Cuando estás seguro de que puedes realizar un trabajo y cumplir unos objetivos debes de intentar reflejarlo evitando palabras como esta. La palabra “podría” implica que careces de cierta capacidad, que no sabes administrar el tiempo o que tienes otras prioridades. Puede dar la sensación de que no te esfuerzas demasiado.

2. No
Por supuesto, ser tan rotundo no te va a llevar a ninguna parte. Hay que evitar decir no sobre todo en correos electrónicos. Hay que ser más decisivo y salir de una determinada situación de forma creativa y sutil. Nunca generando un ambiente negativo.

3. Normalmente
Es una palabra comodín que puede dar la sensación de que no tienes segura la información necesaria. Deja las cosas a medias y no aporta claridad.

4. Supuestamente
A menos que estés hablando de un sospechoso en un juicio, evita crear una sospecha sobre algo. No eres el detective Sherlock Holmes. Sólo tienes que utilizar términos directos en la que llegues a una conclusión concreta.

5. Imposible
En un correo electrónico, la palabra “imposible” aparece en rojo e indica error. Es cierto que algo puede dar la sensación de ser imposible pero tienes que aprender a decirlo de una manera donde se refleje su dificultad siempre dejando claro que lo has intentado. Mark Zuckerberg nunca utilizaría una palabra como esta. Ni siquiera en sus inicios.

6. Preocupado
Puede que estés preocupado, todo el mundo lo está en algún momento pero, reflejarlo en un correo electrónico no es una buena opción. Parece que no tienes confianza en tus habilidades y no sabes encontrar la solución adecuada para ese asunto.

7. Confundido
Empleando esta palabra lo único que harás será crear más confusión en torno a tu persona. Es mejor hacer preguntas y salir de dudas. Decir que está “confundido” da la sensación de que, o bien no entiende algo o de que el tema es demasiado complejo para ti.

8. Necesidad
Expresar continuamente que tienes la “necesidad” de trabajar más temprano o de conseguir un informe te hace parecer débil y no tener los requisitos suficientes para afrontar el trabajo para el que has sido seleccionado.

9. Dilema
Esta palabra denota un estado de total perplejidad y de una falta de control absoluta. Suele ocurrir cuando se trata de hacer una nueva propuesta de negocio o recaudar fondos. Resuelve tus dudas pidiendo consejos o informándote con otros expertos. Nunca muestres tus dilemas por correo electrónico.

10. Probablemente
Por suerte o por desgracia, no podemos predecir el futuro de una empresa. Por lo tanto, esta palabra queda fuera de nuestro vocabulario empresarial. Puede dar la sensación de que te faltan datos sobre un tema y opinas sin fundamento.