1. Ser tu propio jefe no es tan sencillo
Trabajar solo puede tener sus inconvenientes. Puede que al principio no sepas organizarte del todo bien o no sepas qué hacer en cada momento. Además si tienes algún problema no tendrás compañeros a los que pedir que te echen una mano. Tenlo en cuenta para saber cómo vas a organizarte el día a día.

2. Haz un plan financiero
Ten claro cómo vas a organizar tus ingresos una vez los tengas. Aprende la importancia del ahorro cuando tengas un proyecto que te proporcione una gran cantidad de dinero. El Freelance hoy puede tener trabajo que hacer, pero puede que mañana no.

3. Gestiona tu propia marca
Tu propia marca eres tú mismo. Tienes que aprender a venderte lo mejor posible a tus futuros clientes, tener una buena web y ser un gran relaciones públicas.

4. Tendrás que seguir aprendiendo
Independientemente del sector al que te vayas a dedicar, ten en cuenta que tendrás que seguir aprendiendo y mejorando para destacar sobre la competencia. No pienses que el trabajo de Freelance es estático.

5. Haz de tu casa tu oficina
Trabajar desde casa puede parecer algo sencillo y maravilloso, pero también tiene sus inconvenientes. Llegar a concentrarse en el trabajo puede suponer todo un esfuerzo. Habilita un espacio en casa donde sientas que estás en tu puesto de trabajo.