Pasar a ser un producto independiente al que muy pocos conocen a ser aclamado por la multitud es cuestión de tiempo. El empresario estadounidense Bill Gates lo hizo con su idea y su trabajo cuando creó la empresa de producción de software informático, Microsoft Corporation. Su importancia ha sido tanta que se ha convertido en el hombre más rico del mundo. Su riqueza ha encabezado la lista mundial de Forbes en 15 ocasiones en las dos últimas décadas.

Este camino, quizás, sea seguido algún día por Hampton Creek. Su afán por buscar alternativas de alimentos sin huevo para crear productos como la mayonesa ha llevado a esta empresa de San Francisco a crecer de forma continuada. Las fórmulas vegetales que desarrolla han sido respaldadas por el cofundador de Microsoft, Bill Gates.


El CEO de Hampton Creek Foods, Josh Tetrick, ha conseguido que en torno a su mercancía se despierte el interés de la cadena de supermercados más grande de Estados Unidos, Amazon y Kroger, y que los estantes de algunas de las mayores tiendas de alimentos del país, como Costco y Safew, se llenen con sus productos. Ha pasado de dar muestras gratuitas de mayonesa a codearse con los líderes del mercado.

La oferta sana, barata y humana que difunde Tetrick le ha llevado a asociarse con uno de los supermercados más grandes de Hong Kong, PARKnSHOP. En junio se pondrá a la venta la mayonesa realizada a base de plantas y donde la industria del huevo no tiene cabida. Y así, con el sí del hombre más rico del mundo, Bill Gate, y la apuesta de grandes cadenas alimenticias, Hampton Creek va forjando su camino.

La empresa pretende abrir centros de producción en Asia y ampliar su plantilla de empleados de 62 a más de 100 a finales de año. Forbes proyecta que conseguirá ingresos por más de 30 millones de dólares para el final de 2014. Y es que, como dice Tetrick, “hasta ahora todo va bien”.