La segunda mesa de nuestro Forbes Summit de Transformación Digital nos ha llevado a uno de los temas de moda, el Data Driven. La evolución del internet de los datos y del conocimiento que se tiene del cliente, aplicado a las ventajas que para éste puede tener la aplicación de estos también supone retos.

A ellos se han referido Antonio de la Torre, chief technology officer de Siemens Gamesa, René González, director de estandarización de equipos y fabricación avanzada de GESTAMP y Joaquín Abril Martorell, chief digital officer de CEPSA, moderados por Flor de Esteban, socia directora de Deloitte Digital.

Mucho se habla de dato y de big data pero no sólo se debe hablar del dato sino también de cómo utilizar el dato para ganar ventaja competitiva. “¿Qué es realmente el dato y cuál es el valor que la gestión del dato ofrece?”, lanzó Flor de Esteban como gran pregunta ante la que enfrentarse de cara al futuro.

Para René González el dato es la clave de toda esta revolución que vivimos. “Hay muchas tecnologías del mundo 4.0 pero todas se apoyan en la capacidad de almacenar, tratar y dar inteligencia a esos datos”, remarcó.  “Tenemos un concepto de smart factory que deben ser eficiencia y flexibilidad que es lo que buscamos a través del dato”, reivindicando la relevancia de estos.

Flor de Esteban, Joaquín Abril-Martorell, Antonio de la Torre y René González.

Para Antonio de la Torre no se trata tanto de transformación digital sino de continuación, ya que en Gamesa Siemens llevan mucho tiempo trabajando con ellos. En términos similares se expresó Joaquín Abril-Martorell, que incidió en que para CEPSA el dato es el 80% del reto de la transformación digital.

“Nosotros tenemos que ser data driven, porque es la única manera de llegar a la excelencia”, insistió Abril-Martorell, que apostilló con una frase clave: “Para nosotros el dato es el petróleo”.

Pero, ¿cuál es la ventaja competitiva del dato? Así lanzó Flor de Esteban la pregunta sobre la mesa, donde la ingeniería tiene que ensamblarse con estos y que el dato comprenda lo que se hace dentro de los procesos fabriles. Afortunadamente ya se trabajaba con ellos desde hace tiempo. “Ya había mucha inteligencia de datos en la automatización de procesos y en robots”, indicaba René González. “La diferencia es que ahora hablamos de software y no de entorno industrial”, concluía el representante de Gestamp.

“El dato actual nos permite tener una capacidad de decisión casi en tiempo real”, añadía Antonio de la Torre. “Hasta ahora hemos tomado decisiones con un decalage en el tiempo, pero ahora mejoramos los activos que estamos manejando y la eficiencia a través del software en el momento”, poniendo énfasis en la importancia del tiempo.

Actualización casi permanente es exactamente lo que Joaquín Abril-Martorell reivindicó del ‘nuevo dato’. “Nuestros años actuales se cuentan casi por siete. No podemos mantener la misma velocidad de procesamiento y almacenamiento que hace años porque los costes se han abaratado, creando una coyuntura totalmente diferente”, aseguró el chief digital officer de CEPSA.

Joaquín Abril-Martorell y Antonio de la Torre

Todo ello acaba llevando a un mismo camino y es el que se marcan entre las sinergias que se deben alcanzar dentro y fuera de la empresa. El reto, más allá de la digitalización, está en encontrar el equilibrio entre el conocimiento interno del ingeniero con el análisis del data scientist, creando un diálogo que sea a medio plazo enriquecedor para la empresa.

“Simplemente por conocimiento interno se puede fijar una condición igual para estandarizar los mismos valores en cualquier planta de las más de 100 que tenemos”, aseguraba René González. Sobre ese dialogo pero añadiendo un tercer factor, el del certificador, se sumó Antonio de la Torre, haciendo ver que la exigencia del control de datos también tiene que llegar al regulador, responsable de la certificación de los profesos fabriles. En términos parecidos se expresó Joaquín Abril-Martorell, añadiendo un cuarto integrante a la conversación, que será el consultor externo, capaz de dar soluciones pero que también debe ser conscientes de que los procesos industriales tienen una mecánica y comprensión distinta de lo que sucede con cliente final.

El reto, resumible en cómo convertir una compañía en data driven, se convirtió en la última piedra de toque de la mesa, que René González resumió en la necesidad de encontrar “gente que haga de puente y que sepa de ambos mundos, entre los data scientists, los partners externos y los propios trabajadores de la empresa”.

A ese nivel de partners también se refirió Antonio de la Torre, sacando a colación a los responsables de los suministros, que deberán llevar la misma velocidad que la industria a la que surten para que ambos vayan al mismo paso hacia el futuro.