La creatividad es un don, algo que por desgracia no está disponible para todos, e incluso para los que está disponible, no está disponible en todo momento. Las empresas creativas se encargan de generar ideas competitivas, originales y divertidas. Esto puede parecer sencillo en la teoría, si se ocupan de ello es porque pueden hacerlo. Pues bien, por mucho que las personas sean creativas, no significa que lo sean a todas las horas y en todos los momentos del día. Cada persona es un mundo y atraviesa fases donde la creatividad no está de su lado.

La creatividad viene de forma inesperada y a veces se va cuando más la necesitas. Si necesitas claves para hacerla florecer, quizás te interese este artículo. La inspiració funciona de forma distinta para cada persona, pero existen algunos hábitos que pueden ayudarte a recargar las pilas. Lo importante es dar libertad a tu mente:

Sal de tu zona de confort

La rutina puede ser letal para todos nosotros. Cuando haces las mismas cosas cada día es muy fácil quedarte estancado, no dejar que tu mente divague. Todo esto deriva en una falta de motivación que suele hacer que pierdas el interés en todo lo demás. Una persona creativa sabe que la inspiración viene de todos los lados, de diferentes conversaciones, de experiencias e incluso del paso. Desafíate a ti mismo, prueba nuevas cosas, aunque te resulte muy extraño la primera vez. Es precisamente este abanico de experiencias el que te aportará nuevas ideas y hará que tu mente trabaje mejor.

Libera tu calendario

Por lograr ser muy productivos, en ocasiones tendemos a cargar nuestro calendario en exceso. Lo que nunca hacemos es planificar tiempo para nuestras pasiones y nuestros sueños. Puede parecer una tontería, pero dejar unos minutos del día para pensar en nuestros sueños, puede aumentar la creatividad ya que tu cerebro cambia del modo trabajo al modo libertad. Es importante minimizar las distracciones en este periodo, que puede ser media hora al día o menos si es necesario. Tienes que permitirte no hacer absolutamente nada durante este tiempo. Tu cerebro utilizará esa productividad aunque tú te creas que no está sucediendo nada en absoluto.