1. Unos semana antes
Cuanto más preparado estés más seguro te sentirás en la entrevista. Tienes tiempo para conocer cómo funciona la empresa, qué puedes aportar en ella, por qué eres la persona que buscan…Si tienes seguros estos puntos, la entrevista será más relajada y mostrarás más confianza. Esto es lo primero que se tiene en cuenta en una entrevista de trabajo.

2. La mañana de la entrevista
Levántate temprano para no agobiarte con el tiempo. Siente la emoción de ir a una entrevista y vívela al máximo. Te servirá para valorar todavía más ese momento y todo saldrá mejor.

3. Una hora antes
Busca algo con lo que estés distraído y te motive. Lo que tenías que preparar para la entrevista ya está hecho. Los cambios de última hora no suelen salir bien.

4. Cinco minutos para la entrevista
Ahora sí estás a punto de abrir la puerta del que puede ser tu próximo trabajo. Haz pequeños movimientos relajantes y sonríe. Mostrarás una actitud tranquila y positiva ante tu futuro jefe.

5. Un día después de la entrevista
Nunca viene mal mostrarse agradecido por haberte dado la oportunidad de mostrar tus habilidades. Puedes mandar un correo electrónico dándoles las gracias. Una vez hecho esto, date algún capricho. Tanto si el puesto es tuyo, como si no, te mereces una recompensa por el esfuerzo realizado.

6. Dos semanas después
Si después de un par de semanas no tienes noticias de la empresa tranquilo. Puedes continuar buscando otras opciones de trabajo pero piensa que la tardanza no tiene por qué ser un no rotundo. Quizás en este momento el puesto no sea para ti pero, el tiempo tiene la última palabra. Mantente alerta.