1. Tener un enfoque claro y una estrategia definida
El mercado está lleno de empresas del mismo sector, la clave del éxito de unas con respecto a las otras es una buena definición del mercado al que nos dirigimos, diferenciarnos claramente de la competencia, ofrecer productos o servicios únicos, que sólo se puedan disfrutar en nuestra empresa.

2. Diferenciarse a través de competencias únicas
Siempre hay una habilidad en la que tu empresa es mejor que el resto, puede ser la atención al cliente, la presentación de los productos, la calidad del servicio… Hoy en día los productos son muy similares en calidad unos de otros, las empresas compiten con la diferenciación, lo que les hace exclusivas a ojos de los clientes.

3. Tener una buena gestión empresarial
Parece un punto sencillo y que todo emprendedor da por hecho cuando comienza su aventura empresarial, sin embargo muchos lo pasan por alto por considerarlo demasiado sencillo. Es importante tener en cuenta la información operativa de la empresa y establecer unos objetivos periódicos de ventas, costes y gastos.

4. Crecimiento de la empresa por el talento de los empleados
Tanto o más importante para la empresa que un buen jefe emprendedor son los empleados. Son ellos los que con su trabajo diario sacan adelante cualquier proyecto. Deben tener implicación en la empresa y capacidad para crecer profesionalmente.