Búsqueda directa: Es el momento en el que se encuentra el candidato que puede no estar abierto al proceso de selección. Gracias a las nuevas tecnologías y a las redes sociales especializadas, el proceso de identificación del talento en los mercados se agiliza pero ello no sustituye el valor añadido que genera la experiencia que acumula un ‘headhunter’ profesional. Solo este puede cubrir aspectos estratégicos del proceso gracias a contar con una red de contactos, conocimientos técnicos y una visión global del mercado. Es capaz de valorar diversos perfiles de nivel similar y evaluar la trayectoria profesional del candidato.

Identificación del talento interno: También facilita la evaluación del talento interno de una empresa para la candidatura a un puesto. El ‘headhunter’ pude poner a disposición de la empresa diversas herramientas eficaces con las que se garantiza al máximo la optimización del talento interno. De este modo se minimizan los costes de reclutamiento y selección, logrando reducir al mínimo el período de adaptación del candidato a su nuevo cargo.

Las claves de su trabajo:
1. Planificación: En esta primera fase es donde el equipo se adapta a los objetivos propuestos por el cliente. Se consensua el perfil de la búsqueda y se establecen unos criterios de búsqueda según lo demandado por el cliente.

2. Identificación: La selección del candidato cuenta con distintos procesos: screening de candidaturas, entrevistas personales, verificación de referencias, elaboración de informes y, por último, la presentación de los candidatos.

3. Selección: Aquí es donde se realizan las entrevistas con el cliente, se evalúan e informa a los candidatos sobre su solicitud, se presenta el informe con las conclusiones y recomendaciones. Una vez finalizado el proceso de selección se enviarán encuestas de satisfacción y se realizará un seguimiento del proyecto.

4. Integración: En esta última etapa es donde el ‘headhunter’ interviene para negociar también el salario y el acuerdo de contratación.