Te encuentras cara a cara con las personas que van a tomar la decisión final sobre si eres la persona más adecuada para cubrir un puesto. Esto puede resultar complicado, seguramente sea el momento más duro de todos, más que la búsqueda y que toda la investigación que has tenido que hacer para estar preparado para la ocasión. Pero las claves para bordar la entrevista residen en lo que los entrevistadores buscan de ti.

Normalmente son tus habilidades, cómo pueden encajar dichas habilidades con la empresa y tu propia motivación para trabajar en ella. Si te han llamado para realizar la entrevista, significa que tienes las habilidades fundamentales, con lo cual contarías con la primera clave. Es necesario que muestres, de la forma en la que puedas, que realmente cuentas con todas esas habilidades que te diferencian de la competencia. Da igual la profesión que realices, lo importante es que aportes algo único a dicho puesto de trabajo. Esta diferencia es precisamente la que genera un gran impacto para el entrevistador.

Cómo encajan tus habilidades es la segunda clave a tener en cuenta en esta ecuación. En términos de contratación, es necesario saber si tu modo de trabajo concuerda con la cultura de la empresa, ya que es una parte bastante importante que no debe descuidarse. No se puede saber a simple vista si encajas en una empresa o no lo haces. Por supuesto, puedes resultar más simpático o menos a los entrevistadores, pero aún así, esta no debería ser la razón para encajar. La clave está en la propia definición del puesto de trabajo y un vistazo a tus habilidades.

Antes de la entrevista puedes identificar las características más importantes dentro del entorno laboral, al menos aquellas que resultan más importantes para ti. Con ellas en mente, puedes cambiar el rumbo de la entrevista, puedes ser tú quien pregunté por la cultura de la empresa. Ningún ambiente es perfecto por definición, pero estarás más satisfecho en tu trabajo si estás rodeado por los valores y la moral que compartes.

Por último, tu motivación hacia el puesto puede marcar la diferencia a la hora de que te contraten o que no. “¿Por qué quieres este trabajo? Esta preguntada puede ser contestada de mil formas, pero es necesario que contestes de forma convincente y original. Esta pregunta suele ser respondida de la misma forma siempre, alabando a la empresa y sin cavar un poco más hondo. Sé tú mismo pero busca maneras de marcar la diferencia.