Aunque su historia comenzó en 1901, Hiscox  no inició su actividad en España hasta 1997 y no fue hasta 2005 cuando abrió su primera oficina. En un principio, eran “una pequeña operación en la rama de arte y para clientes privados”, explica David Heras, director general de la aseguradora, y su siguiente paso fue “desarrollar sus propias soluciones para empresas, nuevos productos y líneas de negocio”. Hoy tienen sus oficinas en el madrileño Paseo de la Castellana y cuentan con un equipo formado por más de 40 personas. “Cada año hemos ido creciendo por encima de nuestras propias expectativas, pero sin olvidar nuestra esencia, el trabajo con el corredor”.

Como una de las principales aseguradoras especializadas de Europa y EE UU, Hiscox cubre una amplia gama de riesgos, tanto para particulares como para profesionales. Además, sus productos están diseñados pensando en el cliente y sus necesidades, por lo que ofrecen fórmulas adaptadas a cada caso. Su gestión de siniestros es “rápida y eficaz”. Pero no es lo único que les diferencia: sus valores están presentes en todas las personas que componen la compañía. “Para nosotros la  integridad es lo primero, intentamos ser consistentes y mostrarnos sin dobleces. Somos valientes para hacer lo que hay que hacer, como por ejemplo afrontar y pagar cuando hay que pagar. Tener humanidad, detrás de una póliza siempre hay una persona con la que adquirimos un compromiso que debemos cumplir. Ponemos calidad en todo lo que hacemos y somos inconformistas. Estos valores y la manera en la que los vivimos es lo que nos diferencia de nuestra competencia”.

El ejecutivo explica que a medio y largo plazo tienen un objetivo claro: “continuar siendo la aseguradora mejor valorada del mercado”. Para ello, ve indispensable contar con un equipo “ilusionado, que disfrute con lo que hace” y con nuevos perfiles que sean diferentes porque “a través de la diversidad nos enriquecemos”. En Hiscox se sienten particularmente orgullosos porque en 2015 se propusieron como objetivo una cifra de negocio para 2020 y todo apunta a que la cumplirán este año. No obstante, el ejecutivo asegura que lo más importante no es solo llegar, “también lo es la manera de conseguirlo, con todo el equipo  siendo uno, compartiendo los mismos valores y disfrutando del trayecto”.

Su actividad en España sigue dos vías de actuación. Por un lado, su línea de negocio para grandes patrimonios y colecciones de arte, “donde aseguran al 50% de las grandes fortunas que aparecen en el listado de Forbes”, así como museos, colecciones casi de cualquier tipo, coches clásicos, residencias de altos patrimonios, incluyendo expatriados u hogares vacacionales de extranjeros con alto poder adquisitivo. Y por otro lado, sus soluciones para clientes profesionales y empresas. “En esta área ofrecemos una propuesta aseguradora adaptada que va desde las diferentes responsabilidades civiles, como responsabilidad civil profesional, la del equipo directivo y otras responsabilidades, así como seguros de daños materiales para oficina, equipos… y la famosa ‘ciberprotección’, riesgo que como todos sabemos cada vez está más presente y puede llegar a representar una seria amenaza para la continuidad de casi cualquier negocio”.

Y para mantener su buena trayectoria y mantener su posición en el mercado internacional van a seguir invirtiendo en ser cada vez mejores. “Innovar en los procesos. Liderar la trasformación digital del sector asegurador español. Seguiremos dedicando recursos en entender las necesidades aseguradoras de las personas y ofrecer la solución ideal. Apostamos también por el crecimiento orgánico, generar más negocio a partir de nuestros clientes actuales, ofrecer todo un panel de coberturas de diferentes ámbitos bajo una única póliza. Por ejemplo, poder asegurar la oficina, al equipo directivo, el seguro de responsabilidad civil, e incluso la solución de ciberseguridad para una empresa, en una única póliza. Esto no lo hace nadie en el mercado en este momento”.

El mercado del arte, su ADN

La aseguradora ocupa un lugar privilegiado en varios sectores, pero el del arte es el que les dio la vida. “Hiscox nació porque nuestro fundador tuvo la necesidad de asegurar arte con un producto específicamente diseñado para ello”.

Su participación durante más de 50 años en este mercado les permite tener una visión propia y una responsabilidad hacia sus clientes. “Ofrecemos asesoramiento y asistencia antes de contratar un seguro, y somos expertos en tratar con reclamaciones o pérdidas, en el caso de que ocurra lo peor. Colaboramos con los mejores expertos y peritos del país, incluidos restauradores y evaluadores”.

Pero el servicio que ofrecen va más allá de una póliza. Hiscox ayuda a “minimizar” el riesgo en el que el nuevo coleccionista se encuentra inmerso, y si ya es coleccionista, “simplificamos las gestiones: tasaciones, autenticaciones, apoyo legal, transporte, conservación, asesoramiento sobre nuevas adquisiciones o formación”.

En cuanto a las tendencias que está siguiendo el sector, el ejecutivo destaca la democratización del arte. “Las barreras de acceso al arte cada día son menos, ya no es un mercado por y para grandes patrimonios. Los galeristas y museos hacen un esfuerzo enorme por acercarse a la gente.  Además, hoy, por el precio de un billete de avión puedes hacerte con una pieza de un artista que ha expuesto en el Museo Reina Sofía, por ejemplo”. Y no se olvida de la transformación digital que está experimentando el mercado. “Según cifras de nuestro estudio anual Mercado de Arte Online en 2016 las compras a través de internet alcanzaron los 3.750 millones de dólares, y su previsión es que podrían superar los 9.000 millones de dólares en 2021”.