1. Adaptarse a los cambios
Puedes llevar utilizando el mismo sistema para trabajar durante mucho tiempo, pero la mejor manera de crecer es aprovechar esos avances. Además que seguramente las nuevas tecnologías te faciliten el trabajo.

2. Tener voz en la empresa
Los puestos de “líder” y “administrador” son cada vez términos más separados pero no excluyentes. Es decir, puedes ser líder de la empresa sin tener que ser el administrador. Para conseguirlo necesitas ser una persona apasionada, eficiente y comunicativa.

3. Ser autónomo
Esta opción puede ser un privilegio, pero también acarrea una gran responsabilidad. Para ser un empleado moderno debes saber realizar tu trabajo estés donde estés, tanto si es en la oficina, en casa o de viaje.

4. Compartir y ayudar a tus compañeros
Una cualidad clave para el empleado moderno. Antes los trabajadores desarrollaban sus ideas en solitario, ahora se requieren sistemas de colaboración ya que de esta manera se trabaja en equipo y el resultado puede ser más óptimo al tener más personas trabajando en el proyecto.

5. Filtrar y concentrar
Las nuevas tecnologías también nos han traído información masificada. Nos llega por todos lados, a través de las redes sociales, cuando abrimos el correo electrónico, navegamos por Internet… El empleado moderno tiene que saber filtrar esa información y seleccionar lo que es importante.