Entre los inversores del proyecto se encuentra Bruce Dickinson, cantante de Iron Maiden, que ha señalado que la aeronave “es un 70% más ecológico que un avión de carga, y sólo se necesitan dos personas para hacerlo volar”.

Vendido por 301.000 dólares, el Pentágono invirtió en el proyecto cerca de 300 millones de dólares, y lo diseñó para que pudiese volar a una altura aproximada de 4.800 metros. Además, sus cuatro motores diesel V8 de 4 litros, le permiten alcanzar los 150 km/h y aterrizar en cualquier superficie plana, ya sea en tierra, agua, hielo o nieve.