La crisis de 2008 no ha quedado plenamente cerrada, por lo que una recesión es el escenario más probable. Toda esta situación vendrá dada por dos de los gigantes de la economía mundial: China y Estados Unidos. El factor más importante es la desaceleración de la economía china, que, tras cambiar su modelo basado en la industria pesada, generará un impacto negativo sobre los países emergentes que viven de exportar materias primas.

Por otra parte, las empresas americanas han empezado a perder dinero, por lo que al unirse con la situación china, se dará pie a una recesión de unos 12-15 meses de duración. Se espera que el impacto en España no sea de grandes dimensiones. Aun así, la sensación de crisis permanece. El lado positivo es que ya no hay burbuja que pinchar como ocurrió en 2008 con la construcción, pero la recesión nos alcanzará con una tasa de desempleo muy alta que no ayudará al país a remontar como se espera.