Saber rodearte es la clave de tu éxito profesional a largo plazo, por lo que crear lazos de unión fuertes con personas notorias y de largo alcance se hace necesario. Solo un problema, para forjarlas se necesita tener paciencia, persistencia y ser empático, aspecto en lo que la mayoría falla.

¿Cuáles son los tres pasos para construir una buena relación de este tipo?

Aprende a leer la mente

Todo el mundo sabe que tienes que aportar algo cuando se crean relaciones de networking, pero antes de lanzarte a conocer a alguien deberás de saber qué entiende esta persona como valioso. Cuando estés interesado en alguien, infórmate leyendo entrevistas de esta persona o conociendo sus intereses, para poder decirle que te dedicas a algo, pero que te interesa mucho este campo –el cual compartes con él-.

Dales lo que quieren

Nadie te hará caso hasta que no les ofrezcas lo que buscan. No tiene por qué ser económico, sino informativo o de opinión. Por ejemplo, comparte una noticia o un artículo personal en Twitter con esta persona. No importa de dónde vengas o a qué te dediques, es posible que si le impacta, acabe contactándote.

Trabaja para ellos

Si te dedicas laboralmente para este tipo de personas y sales airoso, podrás ser recomendado a otras personas que te abran más puertas. Una buena referencia laboral no entiende de estatus social o posibilidades, sino de profesionalidad por tu parte.