1. Podemos controlar directamente el 40% de nuestra felicidad comprando experiencias como si de productos se trataran y dirigiéndonos hacia formas y maneras que despierten en nosotros emociones positivas. En el trabajo, nos obsesionamos con los ascensos. En el mercado, nos centramos en la rentabilidad. Pero la felicidad es vivir experiencias. Cómo sentimos los impactos de lo que hacemos o cómo actuamos para beneficiar la manera en que nos sentimos.

2. Tanto si estás empezando un nuevo negocio, como si estás investigando los mercados financieros, las ideas originales y una manera original de pensar harán que los resultados destaquen. El gran éxito viene de la creatividad y la creatividad de la observación. Lo que hace únicos a los pensadores más creativos no es que procesen la información de diferente manera, sino que procesan la información diferente precisamente porque saben observar de una forma más amplia y más profunda.

3. Una buena práctica para la gestión del dinero y de los negocios es saber minimizar los errores, pero para resaltar en la acción hay que saber maximizar fortalezas.

4. Nuestra experiencia está definida por la relación que tenemos con nosotros mismos. Cuando nos definimos por nuestros logros, nos situamos sobre una cuerda floja: no sabrás afrontar la adversidad y en el momento en el que algo falle, te hundirás. La obsesión por el éxito está definida por el miedo y el fracaso y nuestro miedo limita nuestra acción. Cuando nos definimos a través del aprendizaje, del desarrollo y del progreso nuestros pasos son el ingrediente principal para una experiencia positiva.