El compromiso de los empleados es vital por muchas razones. A pesar de ello, según el informe global de Gallup, sólo un 15% de toda la fuerza laboral se puede definir como comprometida. Este informe es conmovedor, pero no lo tiene mucho efecto en términos de impacto y mejora para los líderes de las organizaciones. Existen muchas formas de medir el compromiso, lo realmente complicado es aumentar el compromiso. Si todo el equipo no se encuentra en la misma sintonía, ni buscan alcanzar la misma meta, lograr una transformación exitosa se convierte prácticamente en un tarea de titanes.

El problema es básicamente que se infravalora la importancia del compromiso de los empleados. El compromiso es parte de la cultura, y aunque no todas las empresas tengan que actuar de la misma manera para conseguir el éxito, es importante tener esto en cuenta. Según Gallup, las empresas con más experiencia en compromiso tienen un 17% más de productividad que las demás, pero además también cuentan con un 20% en términos de beneficios. Por ello, el compromiso resulta crucial, aunque parezca difícil de lograr.

Los managers deberían observar la estructura de la empresa desde los cimientos, empezando por las necesidades básicas y siguiendo por el crecimiento personal y profesional de todos los empleados. Para saber si un empleado está comprometido o no, es necesario saber si es consciente de lo que se espera de él en su puesto, si ha recibido tanto guía como reconocimiento de forma regular, si sus superiores se preocupan por él a nivel personal. Si a nivel individual el empleado siente todo esto, tienes un empleado comprometido.

A nivel de equipo, es necesario saber si piensa que los demás miembros de su equipo están comprometidos y quieren realizar un buen trabajo. También es necesario saber si tiene clara la misión y el propósito de la empresa, así como el impacto de su trabajo en dicha misión. Y lo más importante, saber si se siente integrado en el equipo. Además, es crucial saber si el empleado está cumpliendo sus metas a nivel de desarrollo profesional en la empresa.