Sacar una nueva idea adelante es solo el primer paso. Después de eso tendrás que lidiar con un lanzamiento exitoso y una evolución que requerirá una serie de habilidades específicas. La primera fase asentamiento te ayudará a entender el contexto del mercado y a identificar las herramientas que necesitas para cultivar el éxito. Incluso si consigues poner tu idea en marcha, puede que necesites cuestionarla y redefinirla a la vez que tu negocio va avanzando.

Sacar una idea adelante, a la vez que intentas encontrar tu camino, puede ser realmente abrumador. Por ello, es importante separar todos los factores y todos los procesos para encontrar ayuda en el camino. Puedes realizar una aproximación basada en tres simples pasos:

Ten claras tus metas
¿Qué quieres conseguir con esta nueva aventura? ¿Cuáles son tus necesidades a corto plazo y tus aviones a largo plazo para llegar hasta allí? Céntrate en conseguir una estrategia y una serie de pasos realizables para llegar a una transformación real.

Distingue tu valor

¿Qué tenéis de especial tu idea y tú? ¿Qué es lo que os diferencia de todo el resto, de todo el mercado? Crear un mensaje de éxito hará que tus potenciales clientes puedan observar si puedes o no proveerles como ninguna otra empresa o producto puede.

Invierte en los recursos que necesites

Ya sea material, más empleados o más capital, asegúrate de que estás regando a tu idea con la cantidad de agua suficiente para hacer que crezca y que florezca en todo su esplendor.

Cuando decidas si estás dispuesto a sacar tu idea adelante, empieza a pensar en su cultivación y su redefinición mediante una serie de objetivos pequeños y alcanzables. Si te comprometes enérgicamente con estos tres pasos, las siguientes fases que seguirán a este proceso serán mucho más llevables. Si la primera fase es consistente, estarás asegurando un gran futuro para ti y para tu idea. Si necesitas más inspiración, quizás te interese este artículo.