La empresa mantiene su previsión de cerrar el ejercicio con un beneficio neto entre los 1.600 y los 1.800 millones de euros. El tercer trimestre ha sido para Repsol el más negativo, ya que ha perdido 221 millones de euros debido a las provisiones que ha tenido que realizar en activos como el yacimiento Mississipian Lime.

Desinversiones y despidos

En el otro lado de la balanza, Repsol ha obtenido plusvalías por valor de 338 millones al vender CLH y obtener licencias exploratorias en Canadá. El ebitda -resultado antes de impuestos y amortizaciones- de la compañía se ha incrementado un 13,3%, hasta los 3.888 millones.

Repsol presentó hace unas semanas su Plan Estratégico para los próximos cuatro años, que incluye desinversiones por valor de 6.200 millones y una reducción de plantilla que afectará a 1.300 trabajadores. La petrolera destinará 3.600 millones de euros a dividendos.