1. Ten claros tus objetivos
No busques un trabajo, sino persigue aquel trabajo ideal para ti. Esto puede sonar idealista, pero si no tienes totalmente claros tus objetivos desde el principio podrás parecer suficientemente bueno para muchos trabajos pero perfecto para ninguno. Aunque pueda parecer una contradicción cuanto más te centres más oportunidades tendrás y más fácil te resultará encontrar tu sitio.

2. Antes de pasar a la acción diseña una estrategia
Empezar a mandar tu currículum a diestro y siniestro, sin ningún tipo de reflexión previa, te hará tirar mucho tiempo a la basura. Siéntate a reflexionar y a pensar en la estrategia que vas a seguir: qué empresa es tu primera opción, qué tipo de trabajo te gustaría tener y qué harás si te falla la opción A.

3. Investiga
¿Qué requisitos o aptitudes pide o aprecia la empresa en la que te gustaría trabajar? No esperes a terminar la carrera para saberlo. Investiga, bucea en la web, habla con empleados o ex empleados. En definitiva: infórmate tanto como puedas. Por fortuna aún tienes cierto margen de reacción: haz un curso, sácate el título de inglés que requieren, mejora tus habilidades con Excel, etcétera.

3. ‘Googléate’
Pon tu nombre en el buscador de Google. ¿Qué sale? Sea lo que sea, asegúrate de que no pone entre el recruiter de la empresa que te gusta y tú un muro infranqueable. En la medida de lo posible trata de barrer la suciedad virtual, de modo que de los resultados que aparezcan el 80% sea profesional y el 20% personal.

4. Ponte al día en LinkedIn
Actualiza tu fotografía del perfil (no, ese selfie no vale), asegúrate de que aparecen todas las palabras clave con las que quieres que se te relacione, escribe un resumen que te diferencie y que capte el interés del reclutador, o pide a un profesor o antiguo jefe que te recomiende.

5. Haz ‘networking’ como si no hubiera un mañana
Por suerte o por desgracia hay pocas frases más ciertas que “eres a quién conoces”. Aunque no te guste, la realidad es que muchas contrataciones se hacen en el seno de una red de contactos, así que tejerla debe ser una prioridad para ti. Acude a eventos y conferencias del sector que te interesa, añade como contacto a tus compañeros de clase en LinkedIn, utiliza los grupos de esta red social o de Facebook y sigue la pista de los líderes de la industria.

6. No busques excusas
“Cuando termine los exámenes”, “cuando acaben las vacaciones”, “cuando tenga más tiempo”, “cuando acabe la carrera”… las excusas que puedes buscar son infinitas, y también tus peores enemigas. Es evidente que una búsqueda de empleo efectiva requiere tiempo y esfuerzo, pero la cantidad de preocupaciones y quebraderos que te ahorrará el llevarla a cabo antes de terminar tu grado compensa con creces.