Se trata de la capacidad de superar la adversidad, aprender de ella y sacar adelante a nuevos retos. No todas las personas alcanzan el éxito el 100% del tiempo, sino que algunas fueron rechazadas en un principio. A J. K. Rowling le rechazaron 12 editoriales y vendió el primer libro de Harry Potter por unos cacahuetes. Pero aceptó el fracasos hasta alcanzar los niveles envidiosos de éxito que tiene en la actualidad.

Aquí hay tres consejos para mejorar la propia capacidad de recuperación en tu vida profesional:

1. Límites. Muchas veces los únicos límites que se tienen son los que te pones tu mismo. Nunca sabes lo que puedes lograr si no te lanzas.

2. Ver cada fracaso como una oportunidad para aprender. En el camino hacia el éxito, es inevitablemente encontrar fallos. Puede dejar que te paralicen o se pueden ver como una oportunidad para cambiar.

3. Averigua por qué estás haciendo lo que estás haciendo. Todos nos aferramos a una razón cuando estamos haciendo algo.