La experiencia, por otra parte, demuestra día a día que la vida nunca es tan simple, que nada es blanco o negro, existe una gran escala de grises. Las situaciones que se presentan en el día a día, y sobre todo en el trabajo, tienden a ser mucho más complicadas e incómodas de lo que nos gustaría admitir en ocasiones. Como resultado de esto, tendemos a simplificar los hechos mediante la fuerza bruta, descartando las verdades más desafortunadas que por unas razones o por otras, no encajan en nuestra forma de ver el mundo. Además, es muy complicado mantener la atención durante las épocas de estrés.

Los problemas no son simples, a pesar de que te encantaría que lo fueran, pero existen una serie de claves a seguir para lidiar con estos problemas, cuando las situaciones más complicadas se presentan:

Equípate con la verdad

En ocasiones, los negocios se pueden comparar con un videojuego. Hay ganadores y perdedores en cada escenario, y esto lleva a un concepto y a un pensamiento, por el cual reina el más fuerte. El instinto de supervivencia se instala en tus decisiones y es muy influyente. Por ello, es muy importante tener siempre la mente clara, alejar este instinto y guiarnos por la verdad. La verdad, aunque se encuentre envuelta por hechos inconvenientes, siempre es más fuerte que la distorsión. Limitarte a los hechos, e ir siempre con la verdad por delante, logra el poder de simplificar y clarificar incluso la más complicada de las situaciones.

Frena un poco y sé consistente

La honestidad es importante, pero la consistencia es crucial. Como líder, no puedes darte el lujo de elegir las situaciones con las que tienes que lidiar, y con las que no tienes que hacerlo. Para evitar ser inconsistente en tus veredictos, debes parar, pensar y proceder deliberadamente. Te guste admitirlo o no, los negocios también tienen su parte emotiva. Puede que sientas una pasión extrema hacia algo. Si no actúas con consistencia debido a tu pasión, puede que salgas tremendamente malherido.

Si reconoces la complejidad de las situaciones, sin intentar evitarlas, te equipas con la verdad y mantienes la consistencia, encontrarás que hasta la más dura de las situaciones puede ser manejada. Además, debes recordar que las personas no son juzgadas por una victoria o una derrota, sino por la forma en la que manejan las situaciones en los peores momentos.