Cambiar de ciudad por trabajo resulta intimidante. Es un gran desafío que no solo incluye la adaptación a ese nuevo puesto de trabajo, sino también amoldarse a la ciudad y a las nuevas personas y a la forma de hacer negocios.

Pero cuando se trata de abrir un negocio desde cero o expandirlo, la decisión de mudarse tiene que estar motivada por las necesidades y la visión de negocio: saber qué es lo que verdaderamente necesita la gente de ese lugar (lo que implica un reto mayor).

En definitiva, se trata de considerar que un cambio de lugar o ciudad dará a tu negocio las mejores probabilidades de éxito, ya que cuando decides el lugar de tus oficinas centrales, hay que tener en cuenta la capacidad para contratar de ese lugar, así como el acceso de los posibles socios e inversores.
Echándole un vistazo a tu nuevo posible negocio, ¿tienes clara la ciudad de destino?