No es una exageración decir que la tecnología móvil ha entrado en la política por la puerta grande. El tráfico móvil ya supera el tráfico del ordenador en una docena de países y las campañas están siendo inteligentes: saben que más de la mitad de todas las búsquedas en Google de políticos se producen en dispositivos móviles y el nuevo algoritmo de Google da prioridad a los sitios optimizados para estos dispositivos. Los medios digitales y las redes sociales están alterando profundamente la forma en todos nos implicamos en las elecciones y el modo en el que absorbemos y procesamos las noticias y los acontecimientos políticos. La localización, el largo alcance de las aplicaciones y la velocidad y la facilidad con la que los votantes pueden acceder a los mensajes de las campañas y a la cobertura de los medios de comunicación, convierten a los dispositivos móviles en herramientas clave de la nueva política.

Los anuncios de vídeo móviles se han convertido en un factor particularmente importante en la ecuación política de 2016. Por primera vez desde que estas tendencias se han registrado, tres anuncios políticos de las campañas de Estados Unidos de este invierno se han clasificado entre los diez anuncios más vistos de YouTube: “America” de Bernie, “The Trump Tapes, Vol. 1” y “Invasión” de Cruz. Las campañas en Estados Unidos gastaron unos 300 millones de dólares en anuncios online en 2016, mucho más de lo que han gastado en anuncios de periódicos o radio. Aunque YouTube es la plataforma de vídeo más utilizada por todos los grupos demográficos, Facebook representa cerca de ocho mil millones de las visitas al día de vídeo. Facebook también ha incorporado una característica adicional que permite que los vídeos se reproduzcan automáticamente en la cronología de un usuario.

Pero las nuevas aplicaciones de vídeo, como Snapchat, están ganando terreno frente a las aplicaciones más “tradicionales”. Con un total de siete mil millones de visitas diarias de vídeo, Snapchat ha ayudado a movilizar a los votantes más jóvenes. El candidato Bernie Sanders compró filtros a Snapchat previos a la asamblea de Iowa que estimulaban la sensación de entusiasmo entre los votantes más jóvenes. Ofrecían el “sentir de Bernie”. El éxito de la campaña de Sanders explica todo el movimiento que Twitter también ha generado en torno a la política. El hashtag #feelthebern tuvo un promedio de más de 2.000 retweets por hora, cuadriplicando la actividad relacionada con #imwinthher de Clinton, que tiene un promedio de 425 retweets por hora.

¿La proliferación de las redes sociales es una amenaza para la cobertura de las campañas políticas de los medios tradicionales? Por supuesto, pero las redes sociales nunca suplantarán por completo la calidad y la tradición de los medios que año tras año llevan alimentándonos. Con usuarios y lectores del milenio, los puntos de encuentro tradicionales tienen que renovarse y abarcar elementos que se sientan como ‘nuevos’.