Es posible que existan pocas cosas tan irritantes como el hecho de caerle mal a tu jefe. Quizás no sepas la razón, quizás no exista una razón, pero es normal que la situación te estrese y que sientas cierto miedo e incertidumbre al respecto. Antes de adelantarte y ponerte en el peor escenario de todos sin tener realmente pruebas, ¿estás completamente seguro de que no le gustas a tu jefe? Puede que simplemente sea antipático por el estrés, o que no cuente con un gran número de habilidades sociales. La presión personal logra que todo el mundo tenga días malos. Pueden existir un gran número de razones por las que pienses que tu jefe te está evitando. También has de tener en cuenta que hay una serie de hábitos que pueden volver loco a tu jefe.

Si quieres estar seguro de que no le gustas a tu jefe, tienes que tener en cuenta las señales: Te sientes excluido, no formas parte de reuniones en las que participan otros miembros de tu equipo. Sientes que es muy distante contigo cuando no lo es con los demás miembros de tu equipo. Siempre está enfadado, pero tú piensas que está relacionado con tu presencia en la reunión. Te rechazan, o más bien rechazan tus ideas en muchas ocasiones. Otras personas se dan cuenta de ello, se dan cuenta de que tu jefe te trata de forma diferente que al resto y no entienden la razón.

Si te has dado cuenta de dos o más de estas señales durante varias semanas, necesitas intentar cambiar la situación con tu jefe, y hacerlo lo antes posibles. Desde Forbes te dejamos una serie de consejos para que intentes cambiar la situación actual:

Sé proactivo

Pide una reunión con tu jefe para discutir tu puesto en la empresa, y cómo van las cosas con tu equipo y con la empresa en general. Si necesita más detalles, puedes ponerle en conocimiento de la situación actual, sin afirmar que está ocurriendo, porque puede que sean imaginaciones tuyas, pero hacerlo de forma correcta, preguntando las razones.

Discúlpate si es necesario

Si tu jefe te ofrece las razones por las cuales está molesto contigo, tienes que estar seguro de que entiendes las circunstancias que han podido llevar a ello. Si no estás para nada de acuerdo con sus razones, deja claro que no querías ofenderle, y que te disculpas por el hecho de que se haya sentido ofendido al respecto.

Ofrece soluciones

Evita las situaciones de victimismo y los tonos acusatorios. Sé constructivo, pregunta cómo podría cambiar la situación, y deja claro que necesitas cambiar la situación. Si tu jefe no quiere cambiar la situación y no se disculpa por haberte humillado en alguna ocasión, propón una reunión con Recursos Humanos a la que acudáis ambos.

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