Al trabajador millennial le caracteriza su buena formación, su gran adaptación por la tecnología, su amplitud de miras y su sentir mas internacional, así como su preocupación por la conciliación y tiempo libre y su necesidad por realizar trabajos en los que se sientan motivados y realizados. Pero al margen de estos rasgos, que supondrán grandes beneficios a las empresas en las que trabajen, hay otras características a las que se debe prestar una atención especial.

Según explica Gonzalo Martínez de Miguel, director de INFOVA, entre los millennials estamos encontrando algunos profesionales en los que resulta alarmantemente común su falta de madurez, y en los que observamos algún comportamiento que cuesta entender, y que podría ser calificado como falta de respeto, de compromiso o de profesionalidad, tales como no prestar atención en reuniones, su dependencia del móvil en horas de trabajo o su falta de concentración en debates de grupo. También se detecta una forma diferente de entender la jerarquía, la contribución al equipo y su rol dentro de la empresa.

Quizás la explicación a este comportamiento sea el complicado panorama laboral con el que se han encontrado, tras invertir muchos años en su formación, lo que les ha convertido en personas que por lo general están descontentas y son desconfiadas.

Todas estas características hacen que la labor de dirección sea más compleja, asegura el director de INFOVA. Por ello, explica que hay una serie de pautas que debe tener en cuenta el jefe de un equipo con trabajadores millennials;

– Deben ayudar a sus empleados a madurar como profesionales, pero también como personas, que les ayuden a entender cómo funciona la empresa para que puedan moverse en ella.
– Es vital que sepan actuar como un ejemplo inspirador, capaz de motivarles, puesto que esta es la mejor forma de influir en el equipo.
– Deben ser firmes en sus peticiones, pero sin ser agresivos.
– A la hora de organizar las labores y establecer acuerdos, deben ser muy claros, pero sin dar nada por sobreentendido.
– Estar capacitado para tomar decisiones difíciles, ante miembros del equipo que quieran “hacer la guerra por su cuenta o darse sus propias reglas”.
– Deben saber aprovechar la frescura y la interconexión de esta generación, en beneficio de la compañía.
– Tener en cuenta que esta generación espera ser valorada en la empresa por el resultado de su trabajo, no por el número de horas que pasan en la empresa.
– Es importante que estos jefes entiendan que las nuevas tecnologías y las redes sociales, representan una filosofía de trabajo, una manera nueva de hacer negocios, de alcanzar acuerdos, de proyectarse en el mercado…
– Además tienen que saber crear puentes entre los nuevos trabajadores y la parte de la empresa que conserva modelos de organización más tradicionales.

Los millennials no solo son los nuevos profesionales, también son los nuevos consumidores, los nuevos clientes y, pronto serán ellos los que dirijan compañías, por este motivo es necesario ir adaptándose a su forma de entender el mundo laboral. Gonzalo Martínez de Miguel explica, a medida que aceleren su proceso de madurez y su adaptación al mercado laboral, la generación millennial contribuirá poderosamente al mundo en que vivimos, ayudando a las compañías a vivir en un mundo global e interconectado, aportando su forma de entender las relaciones en muchos procesos de la empresa o emprendiendo y creando sus propios negocios, huyendo de los jefes, las jerarquías y los protocolos, tras algún breve paso por la empresa.