La verdad de todo esto es que no existe el “poder con todo” es más bien hacerlo a tu manera. Solo hay 24 horas en cada día, y renunciar al sueño no es la opción más inteligente para intentar abarcarlo todo. Por ello, si te encuentras en medio del caos y quieres salir de él, es importante que tengas claras tus prioridades. Para ello, puedes crear una lista de las cosas que tienes que hacer, y sobre todo, las que puedes hacer. Una vez las tengas claras, debes dividirlas en bloques de tiempo a los que te puedas enfrentar.

¿Qué te aporta energía?

Puede que suena contraproducente, pero no necesitas más horas para hacer más cosas. Si empleas tu concentración de la forma correcta podrás manejar tu energía a tu antojo. Escoge las tareas que incrementan tu energía en lugar de tener el efecto contrario, debes localizar tus fuentes de energía. Aunque disminuyan tu energía, seguramente no puedas negarte a realizar algunas tareas, por ello debes poner toda la carne en el asador a la hora de realizar ciertas tareas. Termina dichas tareas y pasa a las siguientes sin pensarlo en exceso.

Ten clara tu meta

Piensa en una meta que quieras realizar cada día y escríbela. Si no sabes lo que quieres conseguir, nunca lo vas a conseguir.  Por ello, pregúntate qué es lo que quieres conseguir. Esto te ayudará a aclarar tus metas a largo plazo.

Permítete desconectar

Minimiza las distracciones silenciando las alertas de tu teléfono, ordenador o cualquier otro dispositivo. Serás capaz de terminar esas tareas que has dejado de lado si acabas con todas las distracciones.

Lleva la cuenta del tiempo que gastas

Para organizar tu tiempo debes ser consciente de él, de todo el que estás gastando mirando en Instagram o en Facebook. Por ello lleva la cuenta de tu tiempo para saber si estás utilizándolo en tus prioridades.

Recuerda que siempre hay una solución para lograr “poder con todo.” Solo es necesario que la encuentres. Solo tienes una vida, seguramente no quieras mirar atrás y pensar en todo lo que podrías haber hecho.