Hay un vínculo indisoluble entre la nutrición y el rendimiento, sobre cómo cuidar de tu cuerpo y lo bien que puedes atender tu trabajo. El establecimiento de hábitos saludables y la garantía de que estás bien nutrido no es simplemente algo que puedas hacer, se trata de una necesidad para tu trabajo y vida.

1. Comienza el día tomando proteína: despierta tu metabolismo y establece el tono para una mañana llena de energía, creando un efecto de onda de mayor energía durante todo el día. Al despertar y tomar dicha proteína en la mañana, puedes sentirte satisfecho por más tiempo y sentirte capaz de comer mejor durante todo el día.

2. No te olvides de moverte al despertar. Estírate o practica yoga: es una gran manera de empezar el día y ayudar a que la sangre fluya. Estar sentado demasiado tiempo puede ralentizar los procesos naturales del cuerpo, tales como la descomposición de las grasas y azúcares. Por otro lado, moviéndote aumentas la circulación y ayudas a prevenir dolores y molestias de las famosas malas posturas.

3. Sí, existe tiempo para cuidarse. Mirar de ti mismo mejora tu eficiencia. Crea una rutina y aférrate a ella. Intenta compartir tus planes con tus colegas y / o amigos y familiares. Con la creación de la estructura y la rutina, puedes reducir las ineficiencias trabajando más inteligente y encontrar que en realidad existe más tiempo en el día del que te diste cuenta.