La movilidad internacional está cambiando a pasos agigantados. El desarrollo de las nuevas tecnologías, la globalización de los mercados, la demanda de perfiles internacionales o el instinto de buscar una vida mejor son factores que están reforzando el porcentaje de población expatriada, cuyo perfil está cambiando.

El informe Global Citizens 2017 elaborado por AON señala que junto a la movilidad de profesionales de alta dirección también se está asistiendo a su crecimiento en los cuadros medios y perfiles técnicos. Todo esto abre un nuevo horizonte de distintas necesidades (legales, asistenciales…) en esos profesionales y en las compañías que afrontan los retos y riesgos de gestionar la expatriación.

Desde el punto de vista asegurador, las empresas se enfrentan a problemas como garantizar una adecuada asistencia sanitaria de los trabajadores desplazados y sus familias o la inseguridad de determinados destinos. Por ello, las compañías contratan principalmente pólizas de salud, de asistencia en viaje y de seguros de vida y accidentes para sus profesionales.

No obstante, la complejidad de las coberturas aseguradoras y la responsabilidad de las organizaciones en la protección de sus profesionales hacen imprescindible contar con asesoramiento especializado y con equipos que puedan ofrecer soporte global. Desde Aon resaltan la vital importancia para los departamentos de RRHH de las firmas con vocación internacional, el hecho de diseñar un programa global de riesgos para expatriados.