1. Nunca contrates a amigos o familiares. La experiencia ha demostrado que raramente sale bien el negocio cuando te decides a dar empleo a un conocido o colega, por lo que se hace algo totalmente innecesario.

2. Contrata a gente de ciencias. Las matemáticas ayudarán de forma radical a tu negocio y a las cuentas del mismo. Si has de usar la calculadora, procura que la manejen expertos.

3. Rodéate de personas con experiencia. Es una opción de la cual saldrás totalmente beneficiado, no sólo por el buen hacer de los mismos, sino por heredar una agenda de contactos importante.

4. Delega el poder de las cuentas en una sola persona. Evita que la caja se vea manejada por más de dos manos pertenecientes al mismo empleado. La experiencia demuestra que cuando más de dos empleados se ocupan de esta tarea, aumenta el riesgo de que se vean tentados a hacer un uso fraudulento del poder.