Puede parecer que las mujeres inversoras no tienen cabida en este mundo, pero esto dista mucho de la realidad. Gracias a dios existen, y juegan un papel muy importante en el mundo empresarial, aunque por ello hayan de esforzarse el doble que los hombres.

Lo mejor de todo esto es que existen múltiples razones por las que el número de emprendedoras e inversoras debería aumentar. Las mujeres emprendedoras pueden propiciar el cambio, acabar con la brecha salarial y traer la justicia al mercado.

Fomentan la diversidad

A lo mejor no estás muy familiarizado con el término “homofilia”, pero básicamente habla del amor entre iguales. Las personas forman grupos y crean conexiones con aquellas personas con las que compartes valores, intereses y creencias. Mientras que resulta genial conectar con otras personas que tengan la mente abierta, puede ser un problema en este mundo dirigido por el capitalismo.

La mayoría de los emprendedores e inversores son hombres blancos que han creado conexiones debido al género, la etnia y el estatus social. Si los inversores no reflejan la diversidad, es muy difícil que las mujeres y las minorías puedan tener acceso a estas redes. Por ello es importante que las minorías tengan la palabra, y el comienzo cambia por uno mismo. Es crucial darse cuenta de que la diversidad enriquece a las personas.

Contar con más mujeres en los puestos de decisión e inversión puede crear un proceso de cambio que ayudaría a una mejor resolución de problemas y a un entorno laboral más saludable. No solo tiene que ver con la igual de género (que también) es más bien la importancia de que todo el mundo tenga una voz. La diversidad puede abrir la puerta para un desarrollo empresarial muy importante.

Tienen un papel vital en el cierre de la brecha salarial

Según un informe de Harvard Business Review en Estados Unidos, existe una diferencia del 25% de puntos entre las startups lideradas por mujeres y hombres, en cuanto a salario se refiere. Cuando las mujeres toman las riendas de esa empresa con la ayuda de socias inversoras, la diferencia desaparece. Además, no hay diferencia en los ratios de éxito entre unos y otros.

La forma de inversión también tiene impacto en esta brecha. Las startups lideradas por mujeres sufren más problemas para obtener resultados que cuando lo hacen los hombres, a no ser que tengan la ayuda de esas socias inversoras. Por tanto, aparte de los reclutadores, es importante tener en cuenta que todas las mujeres pueden ayudar a acabar con la brecha salarial