El proceso de búsqueda de empleo no es precisamente un camino de rosas. Por muchos emails que envíes, muchas ofertas a las que te suscribas o muchas empresas a las que mandes tu currículum, en la mayoría de ocasiones la única respuesta es el silencio. Ni siquiera un aséptico “gracias por participar”. Nada.

La impotencia, la desesperación y la desmoralización son los resultados de la ausencia absoluta de feedback por parte de las empresas, que a menudo reciben tantas solicitudes que les resulta físicamente imposible responder a todos los candidatos. Éstos, en cambio, se quedan con una sensación de “no sé qué es lo que hago mal”, sin saber por qué no encajan con el perfil buscado y preguntándose incluso si en la compañía habrán recibido el currículum.

El próximo paso que quiere dar LinkedIn va precisamente en la dirección de cortar con todo esto. La red social para profesionales implantará un novedoso sistema que permitirá a los candidatos saber si tienen alguna posibilidad de conseguir el puesto y, en caso negativo, les comunicará qué requisitos les faltan, por qué no encajan con el perfil que busca la compañía (ya sea formación, experiencia, idiomas o cualquier otra razón) e incluso qué pueden hacer para mejorar esas carencias.

De este modo, esta novedad no sólo mostraría al usuario sus posibilidades de éxito ni sus debilidades de cara al puesto, sino que además recomendará cursos, habilidades que debería incorporar a su perfil para enriquecerlo o cambios en la zona de búsqueda de empleo, sugiriendo lugares donde se reclamen profesionales de sus características.

Además, y según la patente, cuando los usuarios se inscriban en una oferta de trabajo LinkedIn les proporcionará una fecha estimada de consecución del trabajo, para que sepan cuándo pueden dejar de esperar.