De un tiempo a esta parte no es necesario esperar a las semanas antes de la Navidad para comprar adornos o dulces. Las campañas navideñas se pisan los talones con el verano y, aunque sea raro, tiene una explicación.

Ya no es sorpresa para nadie volver de las vacaciones y encontrarse en las grandes superficies decoración y alimentación navideña. La fiebre por adelantar cada vez más las fechas se ha convertido en el modus operandi del gran sector del consumo, por lo que cada vez más las campañas navideñas empiezan semanas antes de lo normal.

La razón de este adelanto se debe a la necesidad de las empresas de posicionarse en el mercado antes que la competencia. Así, aunqueresulteextrañover a gente comprando turrones y polvorones en manga corta, para las empresas es su forma de competir. “En distribución es muy importante estar pronto en la campaña navideña. Si llegas tarde puedes perder tu oportunidad”, afirma Ignacio Biedman, experto de la consultora Nielsen.

Antes la costumbre era ir a comprar todo lo necesario las semanas de las fiestas, pero cada vez son más importantes las primeras semanas de la campaña pues en éstas se concentra alrededor del 20% de las ventas del año, según comenta Biedman.

Black Friday

Un hecho también importante es que los meses previos a la llegada oficial de la Navidad están llenos de fechas que suponen un aliciente para la campaña navideña.

En los últimos años, el fenómeno del Black Friday ha ido haciéndose un hueco en nuestro país, pese a ser, junto con Halloween, fiestas propias de Estados Unidos. Esta jornada de descuentos masivos en las tiendas sirve para que muchos consumidores aprovechen los precios y compren los primeros regalos de Navidad. Además, la costumbre marca que el lunes próximo se celebre el Ciber Monday, otra jornada de grandes descuentos esta vez en tecnología.