Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

La mayoría de ‘reclutadores de empleo’ son una representación de los empleados de una empresa. Buscan nuevos candidatos para trabajar bajo las órdenes de terceros. Por esta razón, muchos querrán colocar a alguien lo más rápido posible en un puesto de trabajo a un sueldo bajo, en lugar de meterse en interminables negociaciones de sueldo. Hay cierta información que los ‘reclutadores’ podrán pedirte, pero no toda necesaria. Hasta que se gane tu confianza, él o ella no es ni tu abogado ni tu amigo personas. Hay que ser cauteloso. Esto es lo que alguien interesado en contratarte no tiene por qué saber de ti:

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

Tu edad o el año en que te graduaste de la universidad.

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

Tu salario actual o pasado. Tus ingresos del pasado no tienen nada que ver con lo que vales frente al reclutador.

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

Tus gastos diarios. Esto es intrusivo.

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

El salario más bajo que aceptarías.

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

¿Qué otras empresas te han entrevistado?

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

¿Tienes prisa en encontrar trabajo?

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

Si estás trabajando ahora, los reclutadores no necesitan saber si te gusta tu trabajo o lo odias.

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

Tus experiencias frustrantes a la hora de buscar trabajo.

Lo que los reclutadores no tienen por qué saber de ti

¿Qué necesita saber el reclutador? Tus habilidades, formación, proyectos en los que has trabajado, metas profesionales, disponibilidad actual y razones para querer un nuevo trabajo.

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