En un comunicado, la compañía francesa ha confirmado que, a raíz del caso de Volkswagen las autoridades francesas crearon una comisión, a través de la que realizarán pruebas a cien vehículos en el país, entre los que se encuentran 25 unidades de Renault, debido a su cuota de mercado en el país.

En este sentido, la corporación ha señalado que hasta finales del pasado mes de diciembre se habrían analizado once vehículos, entre los que se incluyen cuatro de la firma del rombo, en los que no se habría revelado la presencia de un software o dispositivo que manipulara las emisiones.

Ante esta situación, la empresa ha avanzado que las pruebas en curso son positivas, ya que pueden anticipan soluciones para mejorar sus vehículos, tanto los de las fábricas como los de los modelos en circulación. Además, ha apuntado que presentó un Plan de Emisiones, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética de sus vehículos.