Nadie niega que está muy bien el hecho de contar con una infinidad de snacks en la oficina, de jugar al beer pong los viernes, y de contar con actividades que contengan un anglicismo porque ahora está de moda y somos todos muy jóvenes. Está bien trabajar en una empresa moderna y eso no lo niega nadie, es atractivo para los Millennials.

Pero se nos olvida que las nuevas empresas, y bueno, tampoco las antiguas, están ofreciendo algo muy necesario para todos los trabajadores: Flexibilidad. La vida es una cuerda floja, somos funambulistas que tienen que lidiar con el trabajo y la familia. Trabajadores que necesitan soluciones flexibles para poder crear un balance entre ambos. Lo que no están contemplando las empresas, es lo beneficioso que podría ser para ellos ofrecer esta flexibilidad a sus trabajadores, las ventajas que podrían adquirir ofreciendo trabajos a tiempo parcial o simplemente días de home office.

Alcanzar a talentos excepcionales

Si la flexibilidad no es muy común en tu industria, puede que estés perdiendo la oportunidad de encontrar talentos extraordinarios y trabajadores experimentados. Las mujeres en particular sienten que el lugar de trabajo es blanco o negro: o no paras de trabajar en la oficina, o no puedes trabajar porque te tienes que quedar en casa. Este pensamiento es triste y machista, pero la sociedad en la que vivimos es la sociedad del patriarcado. Por ello, las empresas deberían ser capaces de introducir medidas flexibles para alcanzar a todo tipo de talentos, también a estudiantes. Trabajos a tiempo parcial, con menos salario por supuesto.

Contar con trabajadores más felices y más productivos

No es la primera vez que recalcamos la importancia de que los trabajadores sean más felices porque esto les hace más productivos. El home office, aparte de ser productivo y bastante europeo, es una forma que permite a los padres lidiar con la vida familiar y trabajar desde la comodidad del hogar, y como todas las medidas, si se aplica y no funciona, se rescinde, pero cuanto menos es importante probar.

En una sociedad con tantas necesidades y tantos problemas a resolver, es importante formar parte de la solución y no del problema. Por ello, las empresas deberían empezar a tener en cuenta que con pequeñas medidas pueden hacer mucho y sobre todo, aumentar su propia productividad.