Es el criterio que sigue Forbes en la elaboración de ‘The World’s Billionaires’, el referente mundial en este análisis.

Investigar los datos en España no siempre es fácil. El empresariado español no se distingue por su transparencia a la hora de exponer su riqueza real a la sociedad.

Y la normativa, en cuanto a transparencia y registro público, deja espacio libre a la opacidad. Es un problema que afecta mayormente a las sociedades de financiación privada, pero también a las cotizadas. De hecho, son varias las sociedades cotizadas que disimulan la identidad final de sus accionistas detrás de la figura de ‘Acción Concertada’. También abundan las sicav que no identifican a los propietarios de grandes paquetes accionariales.

La dificultad aumenta exponencialmente en las empresas no cotizadas, que están controladas por las familias a través de una maraña de sociedades patrimoniales. Esto es especialmente significativo en grupos tradicionales catalanes, en los que hay que bucear en hasta 4 sociedades interpuestas para conocer el propietario final. A esto se añade una buena dosis de ‘ingeniería registral’ y una cierta dejadez a la hora de actualizar los datos.

Forbes ha analizado las cuentas, individuales y/o consolidadas, de cada uno de los grupos, así como los movimientos en las sociedades patrimoniales, para cuantificar con la mayor precisión posible el porcentaje real del capital de los empresarios en las compañías y el valor real de éstas. En casos relevantes, se ha incluido a los futuros herederos en la distribución de la riqueza, lo que ha diluido la valoración personal del resto de accionistas, pero no la riqueza del conjunto. La fortuna familiar se analiza en otro cuadro.

Criterios

Las fuentes de información de lista de los españolas más ricos son la CNMV, el Registro Mercantil a través de Informa, las auditorías y fuentes del sector para recopilar datos de activos inmobiliarios y semovientes. El valor de las empresas cotizadas se ha actualizado al cierre del tercer trimestre, mientras que las sicav están actualizadas al primer semestre (último dato disponible). En las no cotizadas, el análisis se ha basado en las cuentas depositadas en 2016 o anteriores.

Este año se ha endurecido el criterio en la valoración de empresas por múltiplos comparables y se ha analizado de forma más estricta el perímetro de filiales de los grupos que no consolidan para evitar duplicidades en la valoración. Forbes ha contactado con las empresas de la lista para contrastar la información.

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