Tipos como el Euribor pueden verse atrapados en un juego que no hará más que dañar al negocio de los bancos. González apunta que se debe hacer algo para buscar un mayor potencial de crecimiento, así como para evitar que los tipos negativos presionen la cuenta de resultados de las diferentes entidades, algo que en definitiva repercutirá en la expansión del Banco Central Europeo en política monetaria.

La situación no es cómoda para los bancos europeos. El presidente de BBVA aboga por reformas estructurales que permitan superar la descoordinación de políticas económicas entre los países de la Comunidad, y afrontar unas completas normas de regulación. Otro factor destacado por el directivo como decisivo actualmente en la actividad bancaria, es el dispar juego planteado por las nuevas tecnologías, a cuyo modelo deben intentar adaptarse los bancos.