1. Creer que lo más importante para tu jefe es que aprendas
Hay una posibilidad remota de que tu jefe te haya contratado como becario porque cree firmemente en las habilidades de las jóvenes generaciones y su talento creativo, o porque quiera formarte lo mejor posible para incorporarte a la plantilla en septiembre.

Sin embargo, lo más probable es que es que tu aprendizaje no sea una prioridad para tu superior. Estará tan centrado en sus propios problemas y en sacar la empresa adelante que posiblemente no va a dedicarte todo el tiempo que te gustaría. Lo mejor es que lo entiendas cuanto antes para evitar futuras decepciones y sacarte las castañas del fuego tú mismo.

2. Ceñirte a la descripción de tareas de la oferta de trabajo
Cuando viste la oferta para las prácticas en InfoJobs o en el tablón de tu universidad, seguramente la descripción del puesto era vaga e indeterminada. No pienses en ella nunca más. Y es que no vas a ser evaluado por cumplir a rajatabla lo que en ella se dijera, sino en base a la capacidad de iniciativa que demuestres y tu habilidad para aportar valor a la compañía.

3. No pedir feedback
Esperar hasta el momento de firmar el finiquito de las prácticas para preguntar qué tal ha ido es un enorme error, ya que excluye la posibilidad de mejorar aquello que haces mal o explorar oportunidades para trabajar más y mejor.

4. No considerarlo un trabajo ‘de verdad’
Las prácticas deberían estar enfocadas al aprendizaje, por supuesto. La lección más importante que debes aprender es cómo funciona una empresa del sector al que un día no muy lejano te dedicarás. Pese a ello debes recordarte a ti mismo que no eres un niño jugando a trabajar, sino un empleado temporal aprendiendo cómo funciona la empresa y cómo puede mejorarse. La universidad y el mundo real son dos realidades muy distintas, y estas prácticas son una oportunidad fabulosa para aprender la diferencia. Si tú mismo no das importancia a tu estancia en la empresa y a tu propia labor en ella, nadie lo hará y estarás perdiendo el tiempo.

5. No mantener el contacto una vez acabes
¡Felicidades, has terminado tus prácticas! Independientemente de si te ha encantado la experiencia o si ha sido el verano más horrible de tu vida, incluirlas en tu currículum y olvidarte para siempre de ellas no es un movimiento demasiado inteligente. En lugar de eso, asegúrate de mantener el contacto con los que durante unos meses han sido tus compañeros a través de LinkedIn y con tu jefe vía email. Nunca sabes qué pueden aportar a tu futuro profesional.

[vc_posts_slider count=1 interval=3 slides_content=teaser slides_title=1 thumb_size=large posttypes=post posts_in=6408]