Primero, una apuesta por la digitalización. “BBVA Wallet supone una alternativa al plástico y a los pagos en metálico segura, innovadora y fácil de usar”, asegura Mehmet Sezgin, responsable global de medios de pago en BBVA.
BBVA, pionero en el uso de la nube en su sistema de pago móvil, abre las puertas de una nueva era para los medios de pagos, donde la experiencia del cliente es lo primordial para cada acción y la tecnología es aquello que permite ir más allá, según explica Carlos Torres, CEO de la compañía. Ahora, el millón de usuarios con el que cuenta la aplicación tiene el control sobre sus transacciones o la posibilidad de configurar alertas y de desactivar de forma temporal o definitiva las tarjetas de crédito perdidas o robadas, entre otras funcionalidades.

El análisis del uso de BBVA Wallet registra 850.000 descargas en España, mientras que en México (Bancomer) ha alcanzado las 164.000 en tan solo cuatro meses desde su lanzamiento en julio. Chile (BBVA Chile) y Estados Unidos (BBVA Compass) están en una fase más temprana con 36.000 y 7.000 descargas, respectivamente.

Sea como sea, el precursor del “mobile banking” se prepara para nuevas metas. “Más del 80% de los pagos en el mundo siguen siendo en efectivo y creemos que esta es una gran oportunidad para pasar de uno a cinco millones de descargas a finales de 2016”, explica Sezgin. Todo esto, teniendo en cuenta su próximo aterrizaje en Turquía y el lanzamiento de la nueva aplicación BonusFlas, de Garanti Bank (del que BBVA es el accionista mayoritario con una participación del 39,90%).

BBVA Wallet y su millón de descargas es solo el principio del camino. “Somos el único banco que tiene una aplicación de pagos móviles operativa en cinco países, lo que nos sitúa al frente del mayor proceso de transformación del plástico al móvil”, concluye Sezgin.