“Todos los que hacen algún tipo de trabajo creativo deciden entrar en esta industria porque de algún modo tienen buen gusto. Pero es como si existiese un vacío existencial al inicio de dichas carreras. Durante los primeros dos años en los que estás haciendo tus cosas, lo que estás creando puede que no sea tan bueno. No es tan grande, pero estás intentando que sea bueno, tiene la ambición de serlo, pero sin embargo, no es tan bueno –aún-.” Todo un alegado de alguien que confía en la experiencia y las vivencias como fuente de éxito.

Llevarse al límite y probarse a sí mismo parece ser la solución para las personas que intentan aspirar alto, teniendo en cuenta que al principio su trabajo puede que no sea como esperan. ¿Alguna vez has recibido este tipo de consejo? Parece ser el tesoro mejor guardado por quienes llegan a la cima; el trabajo duro.

Como moraleja podrías sacar el hecho de que si empiezas a escribir de forma consecuente podrás distinguir una buena lectura, asiste al gimnasio y en un par de años podrás detectar una buena rutina o ejercicio, y así sucesivamente.