Para ello y para involucrarnos en la responsabilidad social contamos con Antonio Espinosa, Cofundador y CEO de Auara,  Raquel Vázquez Llorente, abogada, Paloma Cantero-Gómez, CEO de YouthProAktiv, Alberto Cabanes, CEO de AdoptaUnAbuelo, Cristina Balbas, presidenta de Escuelab, Sergio Bernal, bailarín y Daniel Stix, deportista, moderados por Esther Molina.

En otros tiempos, la responsabilidad social corporativa formaba parte de un paradigma de blanqueamiento empresarial. Ahora, el siglo XXI, exige nuevas formas de concienciación social, mucho más sostenible y donde la empresa deba ser social por encima de sus márgenes de beneficios.

El deportista paralímpico Daniel Stix. © Carolina Muñoz
El deportista paralímpico Daniel Stix. © Carolina Muñoz

A ello se refiere Paloma Gómez que reivindicar que “todo lo que hagamos debe tener un aspecto social y a tener un impacto positivo en los que nos rodean. Por tanto, es un problema educacional cuando nos centramos demasiado en la empleabilidad”.

Ese mismo tema preocupa a Antonio Espinosa de Auara: “Involucrarse socialmente porque un departamento lo dice es un error. La empresa debe ser socialmente comprometida dese el principio e ir en su ADN”. En los mismos términos se expresa Alberto Cabanes de AdoptaUnAbuelo: “El departamento de RSC está obsoleto pero afortunadamente en España ahora es un buen momento para que germine el componente social dentro de una empresa”.

Antonio Espinosa de Auara. © Carolina Muñoz

Sin embargo, menciona Esther Molina, moderadora del debate: “¿Tenemos que dar a conocer lo que estamos haciendo cuando hacemos labor social?”. En opinión de Paloma Gómez-Cantero la historia empieza en trabajar cada día con una sonrisa y que una empresa salga del nivel de producción sin que esto esté reñido con el impacto socialmente positivo. Alberto Espinosa comenta en términos similares que “Auara es un proyecto social derivado de nuestra actividad económica pero en ella también tenemos un propósito social”.

A esa vicisitud nos lleva la duda, ¿es más fácil ser social en una PYME o en una gran empresa? Antonio Cabanes opina que las pymes tienen una cierta facilidad para afrontarlo porque sus objetivos son siempre más sociales, sin embargo, Cristina Balbas indica que “el problema de las pymes está en que no tienen suficientes fondos como para permitirse siempre ser sociales”.

Cristina Balbás de Escuelab. © Carolina Muñoz
Cristina Balbás de Escuelab. © Carolina Muñoz

También dependiendo de la sectorialidad, algunos negocios se prestan más a la iniciativa social. “El textil debe ponerse las pilas como el de las energías tradicionales para ser socialmente comprometidos” insiste Paloma Cantero-Gómez.

Alberto Cabanes de Adoptaunabuelo y el bailarín Sergio Bernal. © Carolina Muñoz

El colofón de la responsabilidad social se ha producido con lo que se pide al ‘futuro’. A él se ha referido Alberto Cabanes en la esperanza de “que no se mida todo en rentabilidad económica sino también rentabilidad social”. Algo parecido expresó Paloma Cantero-Gómez al remarcar que “cuanto más produzcas de manera sostenible, más impacto tendrás”. Cerrando la intervención, concluyó Cristina Balbás que “la responsabilidad debe pasar de ser un parche para convertirse en el corazón de las empresas”.